Cuéntame un cuento: "UN PADRE Y UNA MAQUINA DE COSER", por Belén García (3º A)

Escrito por ostippobiblioteca 02-06-2016 en Creatividad literaria. Comentarios (0)

UN PADRE Y UNA MAQUINA DE COSER.

Todo comenzó en una bonita ciudad de Alemania donde habitaba una pequeña familia la que poseía mucho dinero y poder sobre esa ciudad tan grande llamada Berlin.

Aquella familia constaba de cuatro personas, un padre, su mujer, un niño llamado Tomy y una niña llamada Lucía y a la que también llamaban la pequeña Lucy.

Este chico de 15 años era alto, delgado, moreno y de ojos verdes aunque tenía un defecto y era que no le gustaba estudiar y menos aun la tecnología y los mecanismos.

Tomy crecía y crecía y cada año que pasaba le iba mejor en la vida ya que poseía mucho dinero y era adorado en toda la ciudad.

A los diecisiete años conoció a una chica bellísima y bastante lista de la que se enamoro perdida mente e intento conquistarla de todas las maneras posibles. Al tiempo esa chica comenzó a fijarse en el y los dos juntos empezaron una relación de novios a los que le fue genial ya que se casaron a los cinco años después.

Un día de primavera sin esperarlo la chica le dijo a su esposo que iban a ser padres de una chica preciosa. El hombre fascinado se quedo sin palabras y la abrazo con todas sus fuerzas.

Nació la niña a la que le pusieron Helena y cada día era más guapa y alegre.

Al cumplir siete años Helena le pidió a su padre una maquina de costura echa por el.

El padre al principio creía que era un simple capricho y le hizo mucho caso pero veía como la chica cada día le preguntaba que si lo había acabado.

Tomy al ver a su hija tan entusiasmada se puso manos a la obra y busco en internet la manera de hacerla y encontró que tenía que hacer un cigüeñal. Hay se dio cuenta que todos esos años de tecnología los había desaprovechado.

Día a día ese padre enamorado de su pequeña le pudo construir una maquina de coser con mucho trabajo y esfuerzo.

Al fin logro acabar esa maquina de coser pintada de rosa con una flor a cada lado y de la que estaba tan orgulloso por la dedicación y entusiasmo que le había puesto.

En ese momento en el que a su hija le salió una gran sonrisa

se dio cuenta de que todos esos años perdidos habían sido un gran error y de que un padre por una hija va al fin del mundo aunque le cueste la vida.