Blog de ostippobiblioteca

1º Bachillerato C

Te busqué, por Delia Guerrero Sánchez

Escrito por ostippobiblioteca 08-06-2017 en Creatividad literaria. Comentarios (0)

Te he buscado entre el humo de varios cigarrillos,

En el final de un vaso interminable de Ginebra,

En los “te quiero” mudos

Y en las sonrisas a medias.

Te he buscado en las madrugadas frías,

Entre las sabanas un 18 de febrero.

Te he buscado en nuestro banco del parque,

Pero solo encontré nuestras siglas talladas en la vieja madera.

Te he buscado en vientos y mareas,

en lluvias torrenciales

y entre deslumbrantes rayos del sol.

Te he buscado a cada hora,

Desde que nuestro presente se convirtió en pasado.

Te he buscado en las cenizas de imágenes quemadas,

En lágrimas guardadas bajo la almohada

Y en susurros desgarradores de madrugada.

Te he buscado en el fondo de una taza de café frio al desayunar,

junto a mí en el asiento oxidado del metro

o de la mano en cualquier lugar del mundo.

Te he buscado hasta en los “Finales Felices”

y el nuestro no fue precisamente eso.

Te he buscado en el recuerdo,

en el pasado, pero no en el futuro,

porque nunca existió nuestro futuro.

Te busqué hasta el último respiro de mi alma.


Hasta el último día de mi existencia.

Respuestas creativas: "¿POR QUÉ LAS NUBES SON BLANCAS Y ESPONJOSAS?", por Carmen Alfaro

Escrito por ostippobiblioteca 30-05-2016 en Creatividad literaria. Comentarios (0)

¿Por qué la nubes son blancas y esponjosas?

Hace muchos años, el matrimonio más importante de dioses, Zeus y Hera, se compró un gran colchón blanco y esponjoso. A los dos, les encantaba aquel colchón, por su comodidad y por lo bien que descansaban en él.

Un día, una pobre campesina se dio cuenta de que dicho colchón tapaba la luz del sol a su huerto, por lo tanto, todos sus frutos y vegetales se estaban secando.

Entonces, la campesina decidió acabar con el cómodo colchón y planeó que esa noche, mientras los dioses dormían, rompería aquel colchón con la ayuda de una gran lanza que ella misma fabricó.

Y así fue, cuando los dioses estaban durmiendo, la campesina arrojó la lanza y el colchón se rompió en pedazos. De esa manera, el cielo quedó cubierto con varios trozos blancos y esponjosos de colchón, a los que los humanos le llamamos nubes.


Respuestas creativas - "EL ORIGEN DE LOS OLIVOS", por Sara Zambrana

Escrito por ostippobiblioteca 21-05-2016 en Creatividad literaria. Comentarios (0)

El paisaje andaluz, además de tener una gran variedad de colores, se caracteriza por la presencia del olivo. Este gentil árbol toma su origen muchísimos años atrás, conocido por la siguiente historia:

«Atenea era, hija de Zeus, y diosa de múltiples conocimientos: era diosa de la sabiduría, de las artes, de la habilidad, justicia y civilización. Recibía cultos exclusivamente para ganar guerras y recurrían a su nombre para vencer al enemigo, esto le llenaba de seriedad y aunque se ofrecía gustosamente a prestar auxilio cuando se la veneraba, tanta hipocresía y amor por el poder le resultaban inútiles y peligrosos. Los adversarios contrarios a los que pedían ayuda a la diosa, recurrían al Dios de la guerra (Apolo), lo que provocaba victorias en un bando u otro según la decisión de Zeus. No obstante, ganara quien ganara la batalla, el resultado siempre era el mismo, aunque no las actitudes; desesperación para el vencido, éxtasis para el vencedor, miseria y pobreza derramadas sobre el suelo. No podían cosechar ni recolectar y por tanto se proclamó una hambruna. El pueblo moría de hambre poco a poco, rogando a la diosa clemencia y ayuda. Pero ésta, recordando las intenciones de someter al pueblo vecino a sus órdenes, vio justo el castigo que cayó sobre ellos.

Todo parecía perdido, incluso llegaron a matarse unos a otros, hermanos y compañeros, para no agotar rápidamente las reservas de comida. Nada de lo que hacían daba motivos a Atenea para mostrarse generosa, sin embargo, entre tanta oscuridad, una luz aún no había sido corrompida. Un hombre muy mayor, sin hijos porque los perdió en la guerra, pero con un nieto muy joven, compartía lo poco que tenía con quien veía arrepentido. Se trataba de un humilde campesino que, sin perder esperanzas, no retiraba sus cultos a la diosa y labraba, sin éxito y cansado por su edad, la tierra muerta y dañada. Las semillas que siempre utilizaron no eran capaces ahora de resistir ya que no disponían del agua necesaria tras los desastres. Los pocos brotes que intentaban sobrevivir eran ahogados por ceniza. El anciano no renunciaba, ocupado de su nieto y sin apenas comida por haberla donado, estaba decidido a salir adelante. Muchos fueron los motivos para rendirse, las semillas no crecían, la comida era prácticamente inexistente, y las fuerzas eran cada vez más débiles; pero aún mayor fue su motivo por el que luchar: su nieto. No podía consentir que un humano tan pequeño e inocente asumiera las consecuencias de unos insensatos, por ello, si conseguía algún alimento, estaba seguro de que en caso de tener cantidad para uno solo, sería para su descendiente.

Atenea no pudo evitar fijarse en este resplandor y conmocionada por una persona que merecía su ayuda, hizo llover gotas verdes. De estas gotas crecieron árboles cuyos frutos se asemejaban a éstas, y aunque no era una planta comestible como otras, su escasez la hizo popular y por tanto valiosa. El pueblo escarmentado, consiguió recuperarse gracias al dinero que adquirieron.

El joven nieto del anciano pudo crecer sano, mostrando desde entonces una fuerte fidelidad hacia la diosa.»


Día del Libro - Cartel conmemorativo

Escrito por ostippobiblioteca 23-04-2016 en Día del Libro. Comentarios (0)


Día del Libro - Cartel conmemorativo

Escrito por ostippobiblioteca 23-04-2016 en Día del Libro. Comentarios (0)